Cosas de familia

“Empezó a llorar”. Eso cuentan que dijo. Y lo adornó con crueldad. Pero sabe el Altísimo que solo tuve una opción: rendirme y entregar mi reino. Yo, Muhammad XII, siempre temeroso de Dios, no fui un traidor; ni despiadado como mi padre y mi tío. Salvé el esplendor nazarí de la Alhambra para que perviviera…